Epiescleritis

© Asagan Ojo con epiescleritis

La epiescleritis es una infección benigna de la epiesclerótica, la capa delgada de tejido entre la conjuntiva y la esclerótica, la capa blanca exterior del ojo.

La condición se caracteriza por la aparición repentina de dolor ocular leve y enrojecimiento. En general parece mucho más grave de lo que verdaderamente es y puede ser realmente preocupante para los pacientes que no están familiarizados con esta infección. En muchos pacientes, se soluciona por sí misma, al tiempo que en otros casos, puede requerir la atención de un oculista.

No se debe confundir con la escleritis, una condición considerablemente más grave que se asocia de manera frecuente con una enfermedad subyacente.

Síntomas

Los síntomas de la epiescleritis incluyen enrojecimiento, lagrimeo y dolor leve. El dolor de la epiescleritis es por norma general leve, menos grave que en la escleritis. 1 Hay dos tipos de epiescleritis:

  • Epiescleritis difusa. El enrojecimiento implica a toda la epiesclerótica.
  • Epiescleritis nodular. El enrojecimiento aparece más nodular, es decir, afecta únicamente un área pequeña bien limitada.

No se produce descarga con la epiescleritis, y la visión se ve perjudicada.

Cuándo consultar a un médico

Haga una cita con el médico si aprecia algo extraño en torno a sus ojos, o bien si experimentan fatiga visual, visión borrosa u otros problemas de visión. Los problemas oculares son más simples de tratar cuando se detectan a tiempo.

Es esencial hacer exámenes regulares para que el oculista pueda detectar señales tempranas de problemas o enfermedades de la visión. En ocasiones los ojos son el primer sitio donde se presentan los síntomas de problemas de salud graves, como enfermedades del tejido conectivo y la diabetes.

Causas

La mayor parte de los casos de epiescleritis no tienen una causa reconocible, si bien una pequeña fracción de los casos están asociadas con distintas enfermedades sistémicas. El enrojecimiento en el ojo socia con epiescleritis se debe a la congestión de los vasos sanguíneos epiesclerales. Múltiples enfermedades están asociadas con la epiescleritis, incluyendo:

  • Enfermedades del tejido conectivo, como la artritis reumatoide.
  • Enfermedades sistémicas vasculíticas, como la poliarteritis nodosa o la Granulomatosis de Wegener.
  • Rosácea. Es una enfermedad  crónica de la piel caracterizada por enrojecimiento de la cara, dilatación de los vasos sanguíneos pequeños y superficiales, pápulas, pústulas e hinchazón.
  • Atopia. La atopia es una condición genética en la que el sistema inmune produce más anticuerpos de lo normal en respuesta a un alérgeno.
  • Gota. Es una condición médica general que se caracteriza por ataques recurrentes de artritis inflamatoria aguda.
  • Colitis ulcerosa. Es una forma de colitis, una enfermedad de la de colon, que incluye úlceras o llagas abiertas.

En extrañas ocasiones, episcleritis puede ser ocasionada por escleritis. 2

Complicaciones

En general, epiescleritis no causar complicaciones en los ojos, sin embargo, aunque es poco frecuente, algunos casos pueden progresar a escleritis. 3

Diagnóstico

El diagnóstico de la epiescleritis se basa en la historia clínica y en un examen físico. Se debe revisar la historia clínica para comprobar la presencia de las enfermedades asociadas y los síntomas que ocasionan, como una erupción cutánea, artritis, enfermedades venéreas, o una infección viral reciente. 4 La epiescleritis puede ser distinguida de la escleritis a través de neosinefrina o fenilefrina.

Durante el examen físico, la conjuntiva se puede desplazar para observar la localización de los vasos sanguíneos agrandados tras anestesiar el ojo.

Tratamiento

Con frecuencia, no se necesita tratamiento, pues la epiescleritis es una condición autolimitante. La mayoría de los casos de epiescleritis se solucionan en 7 a 10 días. El tipo nodular es más agresivo y toma más tiempo para curar.

El tratamiento se centra en la minoración de las molestias, y también incluye lágrimas artificiales para ayudar a reducir la irritación y las molestias. Los casos más graves pueden ser tratados con corticosteroides tópicos o bien fármacos antiinflamatorios no esteroideos orales (AINE).

La epiescleritis es generalmente recurrente, y el oculista puede sugerir recomendaciones para reducir la recurrencia, dependiendo de la situación del paciente.

Referencias

  1. Goldman, Lee (2011). Goldman’s Cecil Medicine (24th ed.). Philadelphia: Elsevier Saunders. p. 2440. ISBN 1437727883.
  2. Watson, PG; Hayreh, SS (Marzo de 1976). “Scleritis and episcleritis.”. The British journal of ophthalmology 60 (3): 163–91. doi:10.1136/bjo.60.3.163. PMID 1268179.
  3. Jabs, Douglas A.; Mudun, Abdulbaki; Dunn, J.P.; Marsh, Marta J. (Octubre de 2000). “Episcleritis and scleritis: clinical features and treatment results”. Am J Ophthalmol. 130 (4): 469–476. doi:10.1016/S0002-9394(00)00710-8. PMID 11024419.
  4. Kunimoto, Derek; Kunal Kanitkar; Mary Makar (2004). The Wills eye manual: office and emergency room diagnosis and treatment of eye disease. (4 ed.). Philadelphia, PA: Lippincott Williams & Wilkins. pp. 99–100. ISBN 978-0781742078.