Escleritis

© Kribz Inflamación de la esclera

La escleritis es una inflamación crónica, dolorosa y potencialmente peligrosa de la esclerótica, la capa blanca externa que protege el ojo. 1

La epiescleritis es la inflamación de la epiesclerótica, una condición menos grave que rara vez se convierte en escleritis.

Clasificación

La clasificación de la escleritis se basa en si la enfermedad afecta a la parte anterior o posterior de la esclerótica. La escleritis anterior es la forma más común, representando aproximadamente el 98% de los casos. La escleritis posterior, la que afecta a la parte trasera del ojo, es más rara. Los subtipos de escleritis anterior incluyen:

  • Escleritis anterior difusa. La forma más frecuente de la escleritis.
  • Escleritis anterior nodular. En esta forma aparecen pequeñas protuberancias rojas en forma de nódulos. Tiene cerca de un 20% de riesgo de transformarse en escleritis necrotizante.

La escleritis anterior necrotizante (perforante con inflamación), la forma más grave de escleritis. La escleritis anterior necrotizante (perforante sin inflamación) es la forma más rara de escleritis anterior.

Síntomas

Los síntomas de escleritis incluyen:

  • Enrojecimiento de la esclerótica y la conjuntiva, en ocasiones cambiando a un color púrpura.
  • Dolor ocular severo, que puede irradiarse cara el templo o bien la quijada. El dolor con cierta frecuencia se describe como profundo o bien desganado.
  • Fotofobia y lagrimeo.
  • Disminución de la agudeza visual, que puede causar ceguera.

El dolor de la epiescleritis es menos grave que en la escleritis. Los síntomas de escleritis posterior incluyen:

  • Dolores de cabeza profundos
  • Dolor al mover los ojos
  • Visión doble

Causas

Por norma general, la escleritis se desarrolla como resultado de condiciones subyacentes, a menudo relacionadas con el tejido conectivo, tales como:

  • Artritis reumatoide
  • Lupus eritematoso sistémico
  • Policondritis recidivante
  • Espondiloartropatías
  • Granulomatosis de Wegener
  • Poliarteritis nodosa
  • Arteritis de células gigantes

Complicaciones

En ciertos casos, la escleritis puede conducir a la formación de protuberancias. En los casos graves la esclerótica se adelgaza tanto que el globo ocular está bajo riesgo de perforación.

Otras complicaciones de la escleritis incluyen un daño a la córnea, que es la capa transparente delante del iris y la pupila. La escleritis asimismo puede conducir a daños en la parte trasera del ojo. No es raro que cause pérdida de la visión parcial o completa. Las complicaciones más graves se asocian con la escleritis necrotizante.

Diagnóstico

La escleritis por norma general se diagnostica a través de:

  • Examen físico por un oculista. La escleritis se detecta mejor mediante el examen de la esclerótica en la luz del día.
  • Pruebas de imagen. Una tomografía computarizada y una resonancia magnética pueden ser útiles para detectar ciertos casos, pero no sustituyen al examen físico.

Tratamiento

Habitualmente, la escleritis se puede tratar a través del empleo de fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir el dolor y la inflamación. Esto aliviará los síntomas, no obstante se debe abordar el problema de fondo que ha causado la escleritis.

En casos de escleritis necrotizante, pueden ser necesarios los esteroides o los medicamentos inmunosupresores. En casos muy graves de escleritis necrotizante, se debe realizar cirugía ocular para reparar dañado corneal tejido en el ojo y preservar la visión del paciente.

Referencias

  1. Maite Sainz de la Maza (Febrero de 2012). The sclera (2nd ed.). New York: Springer. p. 102. ISBN 978-1441965011.