Esclerótica

© Petr Novák, Wikipedia Fotografía de la esclerótica del ojo

La esclerótica es la capa opaca, fibrosa, protectora, externa del ojo que contiene colágeno y fibras flexibles, que forma el “blanco del ojo“. Permite a contener la presión dentro del ojo para protegerlo de posibles daños mecánicos.

En el desarrollo del feto, la esclerótica se deriva de la cresta neural. En los niños, es más delgada y es tenuemente azul. En los ancianos, los depósitos de grasa en la esclerótica puede hacer que parezca tenuemente amarilla.

Anatomía

© Mikael HäggströmLa esclerótica demarcado de la córnea por el limbo corneal

La esclerótica está formada por fibras de colágeno aplanados y que discurren en varias direcciones, lo que junto a los distintos diámetros que tienen las fibras, hacen que el tejido sea irregular y por tanto opaco. La esclerótica está formada por tres capas:

  • Fusca.  Capa más interna localizada al lado de la coroides. Tiene fibras de colágeno más delgadas, además de células pigmentadas.
  • Fibrosa. Está compuesta principalmente de fibras de colágeno.
  • Epiesclera. Es la capa más externa de la esclerótica. Se compone de tejido suelto, fibroso, elástico y se une a la cápsula de Tenon. Facilita el deslizamiento del globo ocular con las estructuras vecinas.

En su parte frontal, la esclerótica se cubre con la conjuntiva (fina membrana mucosa), que también cubre el interior de la ojo, y se extiende a través de la córnea.

Función

La esclerótica mantiene la forma del globo, ofreciendo resistencia a las fuerzas internas y externas.

En el ojo humano, la esclerótica es muy claramente visible cuando el ojo está abierto, debido a que el iris es relativamente pequeño. Se cree que este hecho hace que sea más fácil para un individuo inferir donde otro está mirando, aumentando la eficacia de la comunicación no verbal.

Enfermedades y trastornos

Las condiciones que generalmente afectan a la esclerótica y epiesclerótica están relacionadas con la inflamación:

  • Escleritis. Es una inflamación de la esclerótica. A menudo se contrae a causa de enfermedades subyacentes. Si no se trata, puede causar ceguera.
  • Epiescleritis. Es la inflamación de la epiesclerótica, una condición menos grave que rara vez se convierte en escleritis.

La esclerótica y la epiesclerótica asimismo pueden ser objeto de degeneraciones, infecciones, anomalías innatas, traumatismos y lesiones químicas.

A veces, pueden aparecer unos puntos de color azul grisáceo muy pequeños en la esclerótica, una condición inofensiva llamada melanocitosis escleral.